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SEGURIDAD EN EDIFICIOS Y CONDOMINIOS Destacado

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Una publicación en el día de ayer en el diario El Mercurio, cuerpo B página 7, nos vuelve a mostrar el alto nivel de desconocimiento que tienen los periodistas con respecto a la realidad de las comunidades de edificios. En efecto, cuando uno lee el artículo de la referencia, puede comprender, con absoluta seguridad lo que manifiesto, si no, veamos estos comentarios:

 Un académico de la UAI, señala, por ejemplo que, los balcones en segundo piso facilitan el acceso de delincuentes y tanto la frondosidad de los árboles y arbustos en los jardines circundantes como los estacionamientos en primeros pisos, serían también cómplices. Critica las rejas ornamentales que cubren las escaleras de incendio así como las rejas perimetrales de los edificios de “baja altura”, ignorando que son las ordenanzas municipales las que limitan la altura de estos elementos, como también, los espacios libres y otra serie de elementos constructivos que le ponen severas limitaciones a los arquitectos. Finalmente concluye su opinión con una frase, a mi entender, para el bronce “En muchos edificios se privilegia la estética por sobre la seguridad, lo que, finalmente, los hace más vulnerables a los delitos de intrusión”, es decir, no hay que tener edificios construidos armoniosa y estéticamente bonitos ya que ello, atentaría en contra de la seguridad.

El director de la Asociación de Oficinas de Arquitectos, Ignacio Hernández, aclara en ese reportaje, con lógica, que el diseño no tiene como objetivo transformar en fortalezas a los edificios residenciales y señala “No creo que pase por ahí la respuesta, ya que de ser así la ciudad se transformaría en un montón de cápsulas aisladas una de otra”.

Por otra parte, la presidenta del Comité de Gestión Inmobiliario del Colegio de Arquitecto, Verónica Sepúlveda, con solidez destaca que estos profesionales sólo cumplen con las normativas municipales “hay ciertas regulaciones que no dejan instalar equipamiento comunitario ni departamentos en los primeros pisos, entonces, obligadamente, tienes que poner estacionamientos”. También se obliga a dejar ciertas distancias entre los muros medianeros de los edificios que, por lo general, es de cuatro o cinco metros, lo que la arquitecta identifica, y con razón, un espacio expuesto al ingreso de ladrones.

Finalmente, se señala como un elemento positivo, la obligación de que los Conserjes tienen que tener el curso de acreditación del OS10. Esto me parece una acción importante, sin embargo, hoy en día el curso de acreditación del OS10, no entrega ningún elemento serio y suficiente como para que un conserje pueda prevenir, y menos enfrentar, una situación de intrusión.

El mencionado curso, que está vedado, por ejemplo, a extranjeros, situación inaceptable, considerando que un importante porcentaje del personal de los edificios proceden de países vecinos y que además, cuentan con su situación de permanencia regularizada y quienes, además, demuestran un muy buen comportamiento en el desempeño de sus tareas. También está prohibido a personas que no posean, como mínimo, octavo año básico. En consecuencia, concuerdo con la opinión del señor Guillermo Pizarro de Zócalo Uno quien dice que no se nota diferencia alguna en el desempeño de conserjes con o sin la acreditación OS10. “Puede que sea más difícil engañarlo, que esté algo más alerta, pero no es más que eso”.

En resumen, es una acreditación poco útil, cara, obligatoria, que realiza sólo Carabineros y que los exámenes sólo los toma Carabineros además que la fiscalización corre por cuenta de ellos donde se aplican multas estratosféricas si el edificio no cumple con esta obligación, es decir, pareciera un traje a la medida que al edificio le sirve muy poco o casi nada.

Frente a esto, creo que hay situaciones que considerar, efectivamente, la nula presencia policial en las calles, la falta de coordinación con los edificios, los que sólo son visitados por la policía para multarlos por no tener la acreditación OS10 y la poca capacitación real al personal de las comunidades de edificios, hacen posible que se formulen críticas como las expuestas, dando casi por hecho, que la seguridad es responsabilidad de los privados (llámense edificios, condominios, etc.) y no de quien tiene la obligación constitucional de velar por la seguridad de las personas y sus bienes, es decir, la policía.

LA TECNOLOGÍA VIENE A APOYAR LAS CARENCIAS

Afortunadamente, hoy, la tecnología ha permitido contar con grandes herramientas tecnológicas destinadas a apoyar el control de acceso a los edificios. Los CCTV, con cámaras cada vez con mayor resolución, con movimiento y transmisión de voz, el control de acceso mediante la lectura de la cédula de identidad, los cercos electrificados, los rayos infrarrojos perimetrales, son parte de la batería de herramientas tecnológicas disponibles en el mercado para controlar, con mayor eficacia, el ingreso de personas a las áreas que tenemos vigiladas. Pero sin duda alguna, la herramienta más importante, es contar con un personal comprometido, con tareas claramente definidas y principalmente, con instrucciones muy precisas respecto del control de acceso. Y en eso, discrepo del señor Valdes. Efectivamente, si tengo más personal y planifico rondas bien diseñadas y organizadas, sí tendré mayores posibilidades de cubrir todas las áreas del condominio y, en consecuencia, amplificar la presencia del personal en todas las áreas sensibles.

Para ello, habrá que luchar con los comuneros que siempre estarán en desacuerdo con “las demoras excesivas” en controlar a sus visitas, no entendiendo que, los Conserjes, no tienen por qué conocer a sus amigos y familiares, pero sí tienen que responder por un control de acceso de personas responsable y, en lo posible, infalible y respetar las tareas de estas personas evitando el uso de ellas en otras labores ajenas a su labor principal que es el control de acceso.

En futuras publicaciones, agradeceremos, muy sinceramente a los periodistas que intervienen en el desarrollo de esas entrevistas, documentarse un poco más sobre las realidades de las Comunidades. Hay en nuestro mercado una cantidad importante de empresas de Administración de gran porte y experiencia y, no tengo dudas al respecto, serán siempre una fuente inagotable de experiencias valiosas tanto en la  determinación de los problemas como en mostrar las soluciones encontradas. Esos buenos ejemplos debemos tenerlos siempre presente sobre todo si han demostrado ser eficientes en sus resultados.

 

Modificado por última vez en Jueves, 29 Octubre 2015 16:19

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