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CONDOMINIO Y OTROS SUFRIMIENTOS... LA EXPERIENCIA Destacado

Interesantes reflexiones de nuestro colaborador Luis Conde, quien nos acerca a la cotidianidad de su edificio y nos invita a la reflexión seria y objetiva para participar y comprometernos cada día con nuestro entorno

Cuando nos aventuramos en lo cotidiano, el silencio de la complicidad y el desgano buscan un refugio en cada acción; el vecino que sólo critica (cualquier cosa, no importa que), la vecina que exige soluciones (más no sabe que reclama), las reuniones llenas de ausentes y el siempre eterno ojo acusador de quien toma mas ventaja en la administración o quien es más susceptible a tomar lo suyo.

En esta era de profesionalismo, adornada por robustos clones, en plena gerencia del conocimiento y demás vericuetos , los condominios tienden a ser tierra de nadie, con la tríada siempre bien definida: fondo de reserva en manos de la administración, el saldo por cobrar (lease: recibos de condominio) compitiendo con la deuda externa consolidada; retraso considerable en el pago a terceros (servicios de mantenimiento y reparaciones, proveedores, etc.) y como siempre el culpable no es otro que la junta, el presidente de esta, o el administrador:-(((

Parece que en cada comunidad, nuestras obligaciones y horarios han dado pie al profesional extra muros, es decir, somos y ejercemos los conocimientos adquiridos desde el umbral del inmueble hacia fuera; nos parecemos a una suerte de super héroe, quien cambia en el trayecto comprendido desde la calle al umbral de su inmueble, dejando atrás al aguerrido luchador, para convertirse en uno más de los Clark Kent de su comunidad (sabe que hacer, más debe proteger su identidad).

Nuestro país se ha caracterizado por un eterno debate entre quienes afirman las bondades del sistema de leyes y quienes lo denigran por enclenque, escueto y desligado de la realidad. Así pasan días, semanas y hasta años, sin mayor aporte a la discusión.

Una realidad nos golpea cada mañana, no espera por leguleyos ni por héroes de caricatura, se trata del negocio en marcha. El condominio funciona como cualquier empresa al tener:

Documento constitutivo: el tan nombrado y pocas veces leído Reglamento de Copropiedad. Donde se definen... mejor vaya en este momento, búsquelo y prepárese un café (o té si prefiere), LÉALO con mucha atención y entenderá.

Obligaciones con terceros: servicios de mantenimiento “ascensores, hidroneumático, compactadora” y servicios básicos “teléfono, agua, luz”, conserje “sueldo, ahorro habitacional, prestaciones sociales, vacaciones, bonificación anual”, administración “persona natural o jurídica (releer el 2° párrafo”).

Obligaciones con los accionistas: el deber satisfacer la expectativa de los copropietarios por la inversión realizada (vuelva a leer el documento de condominio), mejorando su calidad de vida y revalorizando el valor del inmueble en el tiempo.

Generar ingresos: para poder cancelar sus obligaciones. En el caso que nos ocupa, los distribuye acorde a una razón, previamente establecida.

Es así como al comprar un inmueble, bajo el régimen de propiedad horizontal, nos hemos asociado a un grupo de personas, a las cuales sólo conocemos porque transitamos o hacemos uso de áreas comunes (revise de nuevo el documento de condominio... vaya y prepare otro cafecito o el té mejor), con suerte serán respetuosos y de trato cordial. Esa sociedad será tan grata y duradera, como lo sea nuestro respeto hacia la comunidad en que convivimos. Por cierto, aparte del documento de condominio, revise la Ley de Propiedad Horizontal, encontrará mucha información y quizás hasta soluciones a pequeños problemas con algunos de sus socios.

Bueno y si somos socios de una empresa y a su vez sufragamos los gastos de ella. ¿Quién la dirige, quién toma decisiones, quién paga las cuentas, quién vela por el interés general, la buena y sana marcha del negocio...? USTED !!!.

¿Sorprendido?, si o no. ¿Cree que hace falta desarrollar la idea?. ¿Considera necesario que le expliquemos, como es que usted debe cuidar por el bienestar de su inversión, representada por el porcentaje del valor correspondiente al inmueble (documento de condominio ¿recuerda?) el cual forma parte de un todo y como un todo debe ser visto, cuidado y administrado, y que no es una isla en este océano de malos vecinos que cargan y cargan gastos en su recibo de condominio el cual ha llegado a la cifra astronómica nunca antes vista?.

Ahora bien, la administración del inmueble (visto como el todo) no se refiere a la contratación del administrador y ya; no es pagar a alguien (persona natural o jurídica) para que se haga cargo de “eso”... ¿no lo considera así?. Veamos, en la empresa donde usted trabaja (o en cualquier empresa que conozca) hay un Presidente, una junta directiva, un tesorero, un administrador y quizás dependiendo del tamaño y estructura direcciones generales, o de áreas. En fin, el punto es que la administración es más que emitir pagos y cobrar recibos, la administración y en particular el caso que nos ocupa, abarca desde el simple hecho de cuidar nuestros espacios comunes (pasillos, escaleras, ascensores, patio...), hasta responder con gusto el saludo de cada miembro de nuestra comunidad (vecino, conserje y por extensión el personal que nos presta servicios).

Para cerrar, más no para finalizar, queremos agradecer a quienes en estos 100 días han contribuido de forma efectiva a llevar adelante esta empresa, la cual es principio y fin. Principio al ser el espacio de seguridad que nuestros padres o nosotros mismos vimos en un hogar seguro. Fin, al albergar una de las pocas instituciones que nos hacen diferentes... la familia.


El Administrador

Modificado por última vez en Lunes, 17 Agosto 2015 03:49

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