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LAS ANTENAS EN LOS EDIFICIOS

El arriendo de las terrazas de los Edificios para poner antenas de telefonía celular ha sido de gran polémica entre los copropietarios,  unos fundamentan con estudios muy poco conocidos que es un peligro para la salud por las ondas electromagnéticas que éstas generan y otros manifiestan que éstas no ocasionan el supuesto riesgo que se les atribuye basados en antecedentes originados en la OMS. Estos conflictos de intereses siempre han sido solucionados por las Asambleas de Copropietarios de los Edificios o Comunidades, que con el 70% de los coeficientes de copropiedad deben decidir en qué extremo deben ubicarse.

A esta controversia se han unido organismos de salud, universidades, investigadores y hasta políticos con proyectos de ley (como sucede hoy en la Cámara de Diputados, donde se tramita un proyecto para prohibir la proliferación excesiva de dichas antenas dentro de las zonas urbanas), destinados a ganar o perder adeptos según el lado en que se ubiquen

Sin embargo, vemos que este riesgo hoy no sólo se tiene con las antenas de telefonía celular, sino con múltiples aparatos que desde su nacimiento han sido censurados como un peligro para la salud pero que, dada la ayuda que nos prestan facilitando nuestro diario vivir, no son objetados ni demonizados, algunos de ellos como: los hornos microondas, los televisores, los computadores, los teléfonos celulares, muchos de los juegos electrónicos con los que disfrutan nuestros hijos, Internet, las antenas parabólicas, las convencionales, en fin…comparten nuestro día a día y nos servimos de ellos sin creer en sus daños por emisiones ni su riesgo de traernos enfermedades mortales. Es más, el horno microonda calienta, al menos, la mitad de los alimentos de consumimos y ni siquiera sentimos o pensamos que nos hace daño. En consecuencia, si hiciéramos caso a todos estos riesgos, estaríamos en el mundo de las cavernas y el avance tecnológico y las comodidades que éste genera no hubieran pasado por nuestras narices.

Este alquiler de terrazas para las diversas empresas que necesitan poner sus antenas a determinada altura, se ha convertido en una alternativa para que algunos Edificios o Condominios bajen sus cuotas de gastos comunes o realicen inversiones mayores sin que con esto se encuentre afectado el uso y goce de sus áreas comunes que, de otro modo, les sería muy costoso a cada comunero. A la vez, ese arriendo presta un enorme servicio a la comunidad, ya que sin estas antenas, cada vez más necesarias, las comunicaciones de telefonía celular serían imposibles.

Desafortunadamente no podemos ir en contra de la tecnología. Si hoy no permitimos poner una antena en nuestro edificio, la pondrán en el edificio de enfrente; o nos irradiaremos con el teléfono celular o con el horno microondas…; en fin. No vayamos en contra del desarrollo tecnológico; busquemos más bien alternativas para que éste sea menos nocivo para todos.

 

Autor: Ramiro Serrano

Modificado por última vez en Jueves, 29 Octubre 2015 16:23

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